(Por Dr. Marco A. Peralta.)

  1. ¿QUÉ ES EL ALCOHOLISMO?

A.1.De acuerdo a la Ciencia:

El alcoholismo está presente cuando existe una motivación física (Dependencia física), y cuando la persona no se puede controlar y toma de manera impredecible (Obsesión mental).

Una evidencia clínica sugiere que los alcohólicos procesan de una manera diferente el alcohol, que las personas no alcohólicas. Parece que hay un factor interno bioquímico genético que predispone a estas personas para que se vuelvan alcohólicas.

Los investigadores han descubierto en el tejido cerebral de los alcohólicos una sustancia química llamada “Tetra-Hydroiso-Quinoline” que se abrevia como “TIC”. Es una sustancia altamente adictiva que no se encuentra en la gente “no alcohólica”. El consumo habitual produce probablemente que se genere esta sustancia en el adicto y por ende a sus descendientes. Consideran que el alcoholismo tiene una predisposición genética.

A.2. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud y los Alcohólicos Anónimos, el alcoholismo es una enfermedad incurable, progresiva y mortal.

A.3. De acuerdo a la psiquiatría y psicología moderna el alcoholismo es el resultado de un “Trastorno en la Personalidad” del individuo.

A.4. De acuerdo a algunas Religiones y a la opinión pública  moralista, el alcoholismo es un vicio.  

Muchas veces nos hemos hecho estas preguntas:

1.¿Si el alcoholismo es una enfermedad, por qué Dios los deja fuera de su reino?

2.¿Si el alcoholismo es un vicio, por qué la gente no puede dejar el alcohol?

En la Biblia se encuentran todas estas  respuestas:

  1. La Biblia dice que el alcoholismo es un “pecado”  

(Joel 1:5) Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca

La borrachera afecta en todos los niveles sociales y económicos. No respeta sexo, edad, raza. Todos los borrachos serán afectados en su vida personal, familiar, laboral, social, etc.

(1 Corintios 6:10) ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

¿Qué es lo que hace que una persona se vuelva alcohólica?

El detonador es el pecado.

Una persona que ha heredado la predisposición, es un proyecto del diablo para que se vuelva alcohólico. Primero lo hará caer en algún otro pecado y lo que sigue es fácil. Muchos hijos de alcohólicos no quieren saber nada del alcohol pues han visto el pésimo ejemplo y sus devastadoras consecuencias que les han afectado a ellos mismos. El enemigo sabe todo eso; entonces él buscará la manera de engatusar a ese incauto a través de cualquier otro pecado (rebeldía, sexo ilícito, robo, rencor, pasiones, etc.), para que al poco tiempo su prisionero, caiga en el alcohol como consecuencia de su mala manera de vivir, las malas amistades, influencias, familia disfuncional, depresión, soledad, desilusiones, complejos, etc,. Después el alcohólico ya no podrá dejar el alcohol, para poder ahogar las penas o tranquilizar a la conciencia o también como respuesta a la dependencia física desarrollada en su cuerpo. Después de haber contaminado a esa persona, entonces, en esa etapa, efectivamente el alcoholismo,  realmente ya se convirtió en una enfermedad, lo que en comienzo no lo era, ahora sí lo es. Insisto, en un principio no lo era, solo existía una predisposición, pero, para llegar a ser alcohólico se tuvo que tomar una decisión: Abusar del alcohol bebo o no bebo, me drogo o no me drogo. Al tomar la decisión equivocada, la reacción en cadena se disparará. Al  practicar el pecado la explosión del mal invade a todo el ser: espíritu, alma y cuerpo son capturados y  tomadas prisioneras la mente, las emociones, las decisiones, y el cuerpo.

En los siguientes versículos bíblicos podemos darnos cuenta que para Dios el ser borrachos, es sencillamente un pecado:

(Deuteronomio 21:20) Y dirán a los ancianos de la ciudad: este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.

Este pasaje nos enseña con claridad que el borracho siempre es rebelde y necio por naturaleza.

(Joel 1:5) Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca.

Los borrachos deben saber que su vida terminará en amargura y mucha tristeza.

(Romanos 13:13-14) Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

Por medio de vivir una vida como agrada a Dios y no caer en lo que hace todo el mundo.

(Gálatas 5:20-21) Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,  idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,  envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

La carne se manifiesta de muchas maneras como lo enseña el apóstol Pablo. Cada una de estas prácticas es pecado.

Este pasaje enseña cuatro categorías diferentes de pecado:

  1. Pecado sexual
  2. Pecado religioso
  3. Pecado social
  4. Pecado de intemperancia (borracheras)

¿Por qué es pecado el alcoholismo?

El alcoholismo viola los principios y mandatos de Dios.

1. Deshonra a Dios

(Lucas 10:27)} Aquél, respondiendo, dijo: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

Una persona que verdaderamente ama a Dios se vuelve íntegra, pues desea honrar al Señor.

2. Deshonra a los padres

(Éxodo 20:12) Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

El borracho siempre trae deshonra y vergüenza a sus padres.

( Deuteronomio 27:16) Maldito el que deshonrare a su padre o a su madre.  Y dirá todo el pueblo: Amén.

3. Idolatría

El alcohol se convierte en un “dios ajeno”  

(Éxodo 20:3) No tendrás dioses ajenos delante de mí.

4. Soberbia

El borracho es fantoche, orgulloso, prepotente, bravucón, rebelde. Su trastorno de personalidad siempre lo hace un ser especial.

(Habacuc 2:5) Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio, que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará.

5. Autodestrucción

El alcohólico destruye su cuerpo, que es el templo del Espíritu Santo.

(1 Corintios 3:17) Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es

2. La ciencia dice que es una enfermedad

La ciencia determina que es una enfermedad, que comienza obviamente como pecado, como en el caso de la glotonería, pero al caer en diabetes se convierte en enfermedad. Lo mismo sucede con el abuso del alcohol. Comienza como borrachera, pero después el abuso se convierte en alcoholismo (enfermedad). Esto se confirma a nivel orgánico en relación a la sustancia adictiva descubierta (TIC), al bajo conteo de neurotransmisores polipéptidos (encefalinas, endorfinas y Betalidotropina), bloqueo del acetaldehido, y a la carga genética heredada.

(Proverbios 23:29-35) ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? ¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? ¿Para quién lo amoratado de los ojos? Para los que se detienen mucho en el vino, para los que van buscando la mistura. No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.

Tus ojos mirarán cosas extrañas, y tu corazón hablará perversidades. Seráscomo el que yace en medio del mar, o como el que está en la punta de un mastelero. Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; Me azotaron, mas no lo sentí; Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

3. Es un Trastorno de la Personalidad,

Involucra las tres áreas del alma: Pensamientos alterados y confusos, emociones y sentimientos afectados  y por último decisiones  equivocadas. Lo cual provoca ceguera y sordera espiritual.

La personalidad inadecuada comprende el sector del temperamento y el carácter que dan origen a las emociones, los impulsos amorosos, la agresividad, los sentimientos, la tendencia a valorarse a uno mismo de manera equivocada, la seguridad, la sexualidad y las necesidades primarias como el beber y el comer. También en la Biblia encontramos la respuesta a este desorden oculto de personalidad. En la Palabra de Dios se le conoce con el término de  “Mente Reprobada”, personas afectadas que están llenas de soberbia, maldad, rebeldía, necedad, egoísmo, falta de amor,  falta de temor  de Dios y  del desconocimiento de Dios.

(Romanos 1:28-32) Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;  estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres,  necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican

De esta manera también se aclara también lo que dice la psiquiatría en relación al Trastorno de Personalidad.

  • ¿Cómo se inicia el Alcohólico?

Cada persona recorre un sendero privado hacia la adicción, pero el ciclo que siguen la mayoría es muy similar. El primer paso es el uso del alcohol, después se pasa al hacia el hábito (cada fin de semana o más). De esta manera, el adicto se ha entrenado  para depender de sustancias químicas que le ayuden a levantar el ánimo, eliminar el dolor, calmar los nervios, salir de la depresión, poder pertenecer o ser aceptado, para desinhibirse, o por el deseo de sentirse mejor.

El segundo paso es el abuso, a pesar de tener síntomas indeseables, (mareo, deseo de vomitar, resaca, temblor, dolor de cabeza, náusea, etc.) continúa bebiendo en grandes cantidades, hasta que  finalmente cae en la adicción (necesidad del alcohol a nivel físico y mental). Usualmente, el principio que lo desencadena es a través de estas tres etapas:

B .1  LA BÚSQUEDA DE ACEPTACIÓN  

(1 Tesalonicenses 5:7-8) Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.

Las familias disfuncionales  están plagadas de  padres alcohólicos, en donde existe un marcado desconocimiento y  falta de temor de Dios, hay problemas entre la pareja que provoca en ocasiones el divorcio, adulterio, machismo, matriarcado, búsqueda de control de los cónyuges, ausentismo del padre y de la madre, violencia física, abuso sexual, abuso sicológico, etc.

Todas estas condiciones provocan, casi siempre, trastornos en la personalidad de los individuos, y esto genera: inseguridad, falta de aceptación, auto-rechazo, timidez, falta de integración, etc.  

Lo cual hace que el individuo se mantenga aislado de la misma sociedad, sintiéndose rechazado. La persona que ingiere alcohol o drogas busca integrarse y acabar con el rechazo y la soledad. El alcohol elimina las inhibiciones, conduce a la euforia y a la espontaneidad.  Esta gente está programada para caer en las adicciones por la probable predisposición genética.

B .2  EL ESCAPE

(Isaías 5:11-12) ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende! y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.

El deseo de escapar de las presiones de la vida (escuela, trabajo, deudas, problemas familiares, frustraciones, fracasos, falta de sentido de la vida, etc.). El alcohol o las drogas se convierten en un aliado emocional, y “aparentemente” ayuda a enfrentar los compromisos y responsabilidades de la vida. El adicto no aprende a enfrentarse a la vida, se escapa de ella. Muchas personas actúan así por rebelarse a la autoridad, tratando de demostrar que nadie los podrá dominar.

B. 3  LA LIBERACIÓN DEL DOLOR

(Levítico 26:36) Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga.  Tropezarán los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigo.

El alcohólico es una persona endeble emocionalmente, con falta de carácter, sencillamente es un cobarde, no soporta el dolor. El alcohol le ayuda a  eliminar temporalmente el sufrimiento y evadirse de los problemas. Cuando alguien con deficiencias emocionales se encuentra con el alcohol o las drogas  inmediatamente las adopta como “medicina” para suprimir el dolor que tiene. Aprender a enfrentar el dolor es una parte vital del crecimiento y de la madurez de una persona. El adicto no sabe cómo enfrentar los problemas de la vida y no parece capaz de resolver sus conflictos personales de modo responsable.

  • ¿CÚAL ES LA SOLUCIÓN?

A lo largo de la historia de la humanidad se han buscado un sinfín de soluciones. El alcoholismo es un problema complejo pues involucra las tres áreas del ser humano (espíritu, alma y cuerpo) por lo que necesita ser atendido en cada una de ellas. Esto requiere de que el adicto pueda recibir una atención integral en las tres áreas de su ser:

C.1  UNA CONVERSIÓN GENUINA  (Área Espiritual)

(Mateo 13:15) Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos,  y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan,  y yo los sane.

El único que puede traer un cambio y transformación de vida, es el Señor.

(Hechos 3:26) A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad

Actualmente, la misma ciencia ha aceptado que para que el adicto pueda recuperarse, esto tendrá que ser a través de una conversión espiritual sincera,  tener un “despertar espiritual”. Se ha confirmado  que solo cuando el alcohólico tiene una conversión verdadera, su vida es restaurada  realmente. Cuando el adicto entiende que Dios es el único que puede ayudarle, es cuando  viene  la sanidad y el restablecimiento integral.

El adicto tiene que rendir su vida y su voluntad al Señorío de Cristo, reconocerlo como su sEñor y arrepentirse de sus pecados, no  verlo solo como su Salvador. El mayor problema del adicto es su soberbia, y ésta tendrá que ser llevada a la cruz cada día de su vida. Luchar contra su “yo”, será parte de la consigna diaria.

Una vida de entrega es la garantía de que el Señor perfeccionará su obra.  Asistir a la congregación,  la lectura diaria y el estudio de la Palabra, el ayuno y la oración, la meditación bíblica, clases dominicales y  la asesoría serán  gran parte de su recuperación. Pero, lo más importante es su sincera relación con Dios.

C. 2  RESTAURACIÓN  DE  LA  PERSONALIDAD AFECTADA (Área del Alma)  

(Romanos 12:2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta

Una personalidad deformada necesita ser restaurada, pues de no ser así se convertirá en una persona que solo dejó de beber (tapó la botella) o de drogarse, pero que continuará con las mismas actitudes equivocadas  y malas  tendencias.  Las mismas que tenía cuando todavía bebía. Esto se conoce como: “Síndrome de Borrachera Seca” que, sencillamente, es lo que todos conocemos como neurosis. Desafortunadamente, esta tendencia es muy frecuente en la actualidad por desconocimiento. Una personalidad dañada necesita ayuda.

Es indispensable que la persona con problemas pueda comprender que efectivamente nació de nuevo, pero, únicamente en su espíritu,  debe entender que su alma no ha sido regenerada. Sus pensamientos aún son los mismos y están muy confusos, los recuerdos del pasado todavía están ahí, la inseguridad, la falta de aceptación, la auto-conmiseración, los resentimientos, la falta de perdón, los temores, la angustia existencial, la depresión, la amargura, la ira y la violencia, el deseo de morir o de quitarse la vida, la rebeldía, la soberbia, etc.

Es de vital importancia que las causas que llevaron al adicto a caer en pecado, sean corregidas, pues de otra manera el enemigo puede volver a usarlas para hacerlo caer otra vez, o para  provocar desordenes en todas las áreas de su vida, e impedir de esta forma que se cumpla su misión en esta vida.

Existen individuos que tienen un serio problema de personalidad, que aunque nunca tomaron la puerta falsa de las adicciones, necesitan ser ayudados,  pues sus vidas siguen sin dar fruto.  Existen personas con una personalidad alcohólica que nunca bebieron, pero que tienen todas las manifestaciones y síntomas del Síndrome de borrachera seca antes mencionado.

Los familiares (co-dependientes), que vivieron o estuvieron expuestos a la contaminación que provoca vivir cerca de un familiar afectado por estos problemas necesitan ser ayudados. Muchas personas fueron severamente afectadas en su interior, por culpa de la apatía, el engaño del enemigo o el desconocimiento. Esto les hace permanecer en ese letargo emocional. Es necesario  colaborar con Dios y  no  conformarse y continuar sobreviviendo únicamente .

(1 Corintios 3:9) Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

Muchos de los familiares necesitan ayuda pues pueden haber caído en depresión, temores, desviaciones y perversiones sexuales, amargura, rebeldía, rechazo, glotonería, complejos, avaricia, angustia existencial, inmadurez, religiosidad, conformismo, pereza, auto-devaluación, etc.

C. 3  AYUDA  CONTINUA (Área del  cuerpo)

(1 Corintios 6:13-15)Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.  Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.  Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.  ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo

El comienzo es lo más difícil, pues el adicto se encuentra en medio de una guerra espiritual, emocional y corporal. Al inicio de su recuperación, es indispensable que el adicto esté siendo ayudado por la experiencia de otras personas, que les expliquen lo qué les sucedió a ellos, y cómo el Señor los sacó del mismo infierno de las adicciones.

Una de los problemas de este tipo de personalidad es que no se recuerda lo malo, lo desagradable; entonces, el poder hablar y recordar a través de la experiencia de otros, libera al adicto del hábito momentáneamente mientras que se fortalece.

Escuchar la Palabra de Dios irá fortaleciendo su vida poco a poco. Es muy importante que las personas que asisten, se den cuenta de que realmente tienen un problema, pues en la mayoría de los casos, estas personas llegan con la mente cauterizada y no pueden darse cuenta de que efectivamente tienen un serio trastorno emocional, aunado a una compulsión física.

Las “reservas” que guarda el adicto son el veneno que provoca muchas veces la recaída. A través de la ayuda se van exponiendo las causas y los efectos que le llevaron a caer,  para que el adicto pueda identificarse y ceder su voluntad al señorío de Cristo. En las consejerías se abordan temas específicos que provocan en los adictos la necesidad de abstenerse y de ir acabando con cada una de esas “reservas” (Pensamientos obsesivos, que hacen pensar al adicto que ya  puede beber con control o dominio). Este programa está diseñado para que el asistente quede expuesto a la Palabra de Dios y que lo confronte hasta que el ex-adicto logre restablecerse y  asirse con seguridad y confianza  de la mano del Señor.

La lucha contra las adicciones es realmente compleja, pues involucra las tres áreas del ser humano como hemos podido observar.

Se ha comprobado que sólo aquella persona que sufrió los estragos que ocasiona el alcoholismo o la drogadicción puede ayudar a otros, pues entiende y conoce las características, el sufrimiento,  los engaños y pretextos con los que su carne y el   enemigo envuelven al adicto.

(1 Corintios 1:26-29) Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;  sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,  a fin de que nadie se jacte en su presencia.

(1 Pedro 4: 3 y 4) Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías.  A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan

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